"El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos." Henry Ford

lunes, 18 de noviembre de 2013

Integración curricular de medios y recursos tecnológicos


Con el paso de los años, las TIC están cobrando una gran importancia y dependemos cada día más de ellas. Estamos inmersos en ''La Sociedad de la información''. Por eso, el sistema educativo tiene que adaptarse y favorecer la ''alfabetización digital'', introduciendo las TIC como instrumento cotidiano en las aulas para que los alumnos estén bien formados y preparados desde edades tempranas. No solo como beneficio para los niños si no también para el profesorado que conlleva un cambio de metodología en la práctica diaria que debe ir acompañada de una buena formación. 

A finales del siglo XX aparecieron los primeros programas institucionales y es en los años 80 donde incluyen las TIC como objeto de estudio, incorporando asignaturas de informática en el currículum, equipos y hardware informático, uso de ordenadores para gestión administrativa de los centros, formación del profesorado, etc. En los años 90, con la aparición de la LOGSE desaparecen las TIC o se estancan debido a una disminución económica invertida en éstas. 

A principios del siglo XXI, el gran impacto y la fascinación por internet supone en España un apoyo por parte de la administración en todos los sectores (sanitario, social, educativo, etc) y en el ámbito educativo aparece el programa eLearning que en España se tradujo en el Plan Info XXI pero que, por cambios en el gobierno, en el 2003 se convierte en España.es y tiene como objetivo mejorar el plan educativo con la implantación de las TIC. 
En las Islas Baleares se inició el proyecto Xarxipielag en el año 2000 cuyos objetivos eran; equipos para todos los centros con conexión a internet, proporcionar formación y recursos didácticos a los profesores. 

Hoy en día cada vez son más los centros que han integrado las TIC en las aulas pero no se debe confundir el hacer un buen uso de ellas para que los alumnos aprendan y tengan unas buenas competencias digitales y una buena formación y, de esta manera, estén más preparados, a tenerlas de adorno y solo para usos especiales como se da en algunos centros. Muchas veces en infantil las TIC solo se utilizan de manera puntual, como un recurso más de carácter lúdico que educativo y no están integradas en la actividad diaria del aula. Por eso, es fundamental para usarlas de manera correcta que tengan conexión a internet, creen rincones para el ordenador y se pueda trabajar en pequeños grupos o de manera individual así como también los profesores creen materiales con los que puedan trabajar. 

La introducción de las TIC en clase aportan muchos beneficios y posibilidades ya que se pueden realizar fichas por nosotros mismos, fichas de lectura, visualizar imágenes a través del cañon, utilizar el power point para complementar los trabajos y sean más visuales y atractivos, programas de sonidos en los que se pueden registrar canciones, poesías, cuentos, vídeos, confeccionar blogs, etc. 

En definitiva, todos estos aspectos nos hacen ver que las TIC son un buen medio que favorece el aprendizaje de manera más dinámica y convierte a nuestros alumnos en ciudadanos activos de la sociedad en la que vivimos. 




Materiales didácticos multimedia

En los últimos años, el software para educación infantil está teniendo un gran impacto en el ámbito comercial ya que son de cada día más los niños que utilizan materiales didácticos multimedia incluso desde edades muy tempranas. Pero la gran pregunta que deberíamos plantearnos es: ¿Todos estos programas son educativos y de calidad? Evidentemente no. No solo por el hecho de que sean programas para niños tienen que ser educativos y tal como menciona Haugland (1992), son los adultos los que se deben encargar de seleccionar de manera adecuada el software que elijan según el uso que quieran darle.
Es más, siguiendo el estudio realizado hace unos años por Haungland y Share (1996), demostraban que tan solo un 25% de los programas educativos dirigidos a un público preescolar estaban desarrollados adecuadamente ya que el principal fin con el que se creaban era el comercial.

Por tanto, si nuestra intención es buscar programas de calidad y que sean acertados para nuestros niños, se deberá tener en cuenta algunas consideraciones. Tal y como menciona (Urbina, 2000), el cual está de acuerdo con algunos autores como (Shade, 1996), en que un buen programa educativo debe estar adaptado a los diferentes niveles de desarrollo de los destinatarios.
No debemos caer en la trampa de elegir productos que tengan un rango de edades muy dispersos ya que lo único que se conseguirá es que los más mayores se aburran al realizar las propuestas de los niveles más bajos y por el contrario, que los más pequeños se frustren al no saber realizar las propuestas de niveles más complejos. Por tanto, buscar programas que sean más específicos con las edades y que no abarquen tantas.

Otros aspectos que también se deben tener en cuenta son que las consignas sean claras y verbales y que tengan una buena calidad de sonido, los iconos deben ser grandes  y colocados en el mismo lugar y sobre todo deben hacer referencia a su función. También se pueden crear programas para ser tutelados o para que los niños los utilicen de manera autónoma. No se debe olvidar que haya un feedback positivo, es decir, el tratamiento de los errores tiene que ser motivador y se debe tener especial cuidado con los avisos que se le den en el caso de realizar fallos. Por tanto, no utilizar frases del tipo: ¡¡Mal!! ¡¡Lo has hecho mal!! Sino todo lo contrario: ¡Ohh, no pasa nada!, ¡Inténtalo de nuevo!, ¡Tú puedes conseguirlo!,¡Ánimo!.

Más aspectos a tener en cuenta son que se tienen que adaptar a las capacidades psicomotoras de los niños y otro son las variables idiomáticas que nos podemos encontrar. Ya que el castellano no tiene el mismo acento aquí en España como en Argentina o México. Así como también pasa lo mismo con el acento del catalán y el mallorquín que pueden crear confusiones en los más pequeños.

Por último y para terminar sin más preámbulo, me gustaría destacar que además de tener presente todo lo mencionado anteriormente, no debemos olvidar que debe ir acompañado de una guía didáctica para padres y educadores con orientaciones sobre los objetivos pretendidos, modalidades de utilización del material, etc. Y si  queremos crear nosotros mismos estos programas se deberá llevar a cabo, tal y como dice (Valverde, J. 2007), la fase de diseño y la fase de producción. A modo de síntesis, en la primera se hará una primera toma de decisiones, una planificación y temporalización del proceso y desarrollo del producto multimedia y en la segunda fase se realizará la elaboración del producto multimedia, un ensayo del producto, revisión y el uso y evaluación del material multimedia.